El precio del dólar caía a la zona de $ 880 este martes tras los últimos precios al consumidor de Estados Unidos, que se suman a las liquidaciones del Ministerio de Hacienda y un desarme de posiciones contra el peso chileno en el mercado derivado.
La paridad local bajaba $ 5,2 hasta los $ 880,2 pasado el mediodía, y así tocaba mínimos de la sesión en las pantallas de Bloomberg, a medida que los inversionistas mastican los últimos datos inflacionarios ya con la Bolsa de Nueva York plenamente operando.
Las monedas de Latinoamérica destacaban en la sesión. El peso colombiano, el peso mexicano y el peso chileno eran las que anotaban los mejores retornos dentro del puñado de divisas emergentes que se fortalecían.
Los rendimientos del Tesoro borraron sus caídas iniciales, y el dólar incluso se fortalecía un poco si se compara con una canasta de pares globales (aunque en cierta medida esto se debe a la depreciación del yen japonés, por cuestiones internas). Los precios del cobre no tenían variaciones relevantes.
"La reacción de los mercados al dato de IPC ha sido muy tibia, por lo general, dado que las expectativas de recortes de tasas de interés en EEUU no han cambiado prácticamente. El repunte pronunicado por parte de las divisas latinoamericanas lo asociamos a otros factores como las constantes subidas de precios de algunas materias primas, como el cobre o el oro", dijo a DF el analista de mercados de Ebury, Diego Barnuevo.
El IPC de diciembre subió 0,3% mes a mes, y con ello la tasa de inflación se mantuvo en 2,7% anual, sin sorpresas para el público. Pero el IPC subyacente -que excluye alimentos y energía, componentes más volátiles- registró 0,2% y 2,6% en las respectivas comparaciones, ambas una décima por debajo de lo esperado.
"Hay un par de cosas que nos distinguen en este minuto. Con las ventas de dólares de la Dipres, hay bastante liquidez dando vuelta, y esto pone al tipo de cambio 'mirando hacia el sur'", explicó el economista jefe de EuroAmerica, Felipe Alarcón.
El otro tema importante, sostuvo, es el posible punto de inflexión de las posiciones extranjeras en el mercado de forwards, que habían estado creciendo desfavorablemente para el peso chileno.
La abultada posición neta de los no residentes se redujo en cerca de US$ 1.500 millones sólo el pasado viernes, quedando en unos US$ 7.800 millones contra el peso. Es el mayor movimiento vendedor de moneda extranjera en un día desde al menos principios de 2022, que es cuando comienza este registro en el monitor del Banco Central.
"Los extranjeros empezaron a comprar moneda extranjera de forma importante cuando se apretó la liquidez en dólares, con lo que estar corto en pesos y largo en dólares era prácticamente gratis. Ahora eso se deshizo, porque la tasa interna cayó, y eso implica que ir contra el peso ya no es gratis. Entonces probablemente están empezando a deshacer esa posición larga en dólares que construyeron durante los últimos meses", repasó Alarcón.
Y queda por compilar la sesión del lunes. El dólar-peso inició la semana con una fuerte caída a mínimos de dos años, ya que la investigación penal contra el presidente de la Reserva Federal dio un golpe al billete verde en todos lados, por las preocupaciones sobre la independencia del principal banco central del planeta. Las ventas de Hacienda contribuyeron a hacer del peso chileno una de las divisas más fortalecidas.
