El dólar escalaba más de $ 10 este viernes a medida que se intensifica la aversión al riesgo de los inversionistas, tras datos económicos que dejaron un sabor amargo y cada vez más cerca de los aranceles que la Casa Blanca planea implementar el 2 de abril.
La paridad dólar-peso subía $ 14,85 a $ 948,98 antes del mediodía, alcanzando máximos de la sesión en las pantallas de Bloomberg. Esta se perfila como una tercera sesión alcista para el tipo de cambio, que ha ganado más de $ 10 en los dos últimos días, marcados por fuertes impulsos al alza.
El peso chileno era la divisa con peor desempeño del mundo emergente en lo que va de la sesión, seguido por el resto de las principales monedas de Latinoamérica.
Aranceles recíprocos, junto con las tarifas dirigidas al sector automovilístico y otros gravámenes entrarían en vigor el 2 de abril, bautizado por el Presidente Donald Trump como el "Día de la Liberación".
“El llamado ‘Día de la Liberación’ hizo que el peso comenzara a depreciarse con fuerza, mientras que el cobre volvió a caer por debajo de los US$ 5,2 por libra. En general, lo que ha golpeado más fuerte a las divisas emergentes es la expectativa por lo que podría ocurrir a partir del 2 de abril. Además, hemos visto que durante estos tres días de alza en el tipo de cambio ha influido el hecho de que la Dipres no ha realizado liquidaciones de dólares durante toda la semana", dijo a DF el FX trader de la mesa de dinero Sales & Trading del Banco Bci, Jorge Concha.
Los agentes del mercado corrían a tomar refugio en los bonos del Tesoro, generando caídas de más de 8 puntos base en los rendimientos; y lingotes de oro, cuyo precio spot superaba los US$ 3.080 la onza por primera vez en la historia. La Bolsa de Nueva York caía con fuerza y el VIX -el "índice del miedo"- saltaba más de 7%.
Paralelamente, el dollar index se debilitaba 0,2% en medio de la baja de tasas estadounidenses, y el cobre Comex repuntaba 0,7% a US$ 5,15 por libra, aún espaldado por compras especulativas. El cobre de la Bolsa de Metales de Londres caía 0,3%.
“El tipo de cambio alcanzó mínimos cerca de los $ 915, y eso se debió a que el cobre (Comex) estaba en precios históricos, algo relacionado con el sobrestockeo anticipado ante la posibilidad de que en cuestión de semanas se concretara un arancel sobre el cobre. Cuando el precio llegó a ese nivel máximo, el ambiente del mercado se volvió más incierto”, razonó Concha.
Los índices de consumo y gasto personal de EEUU desafiaron a las encuestas. Los ingresos personales superaron los pronósticos, pero el gasto personal real quedó por debajo. El deflactor subyacente -que la Reserva Federal monitorea de cerca- se ubicó una décima por encima de lo esperado. Sin embargo, los operadores de renta fija asignaban una probabilidad aún mayor a ver tres recortes de tasas de la Fed este año.
La última encuesta de la Universidad de Michigan contribuyó al malestar, ya que las expectativas de inflación de los consumidores crecieron aún más, llegando a 5% para los próximos 12 meses y a 4,1% para los próximos cinco a 10 años.
Lo que ha ganado más espacio en la narrativa son los temores de recesión. En ello influyó la noticia de que la Fed de Atlanta revisó a la baja su pronóstico GDP Now, quedando este con una caída más profunda de 2,8% para el PIB estadounidense en el trimestre que está por acabar.
!function(e,n,i,s){var d="InfogramEmbeds";var o=e.getElementsByTagName(n)[0];if(window[d]&&window[d].initialized)window[d].process&&window[d].process();else if(!e.getElementById(i)){var r=e.createElement(n);r.async=1,r.id=i,r.src=s,o.parentNode.insertBefore(r,o)}}(document,"script","infogram-async","https://e.infogram.com/js/dist/embed-loader-min.js");