China anunció este jueves que reducirá los aranceles aplicados a “ciertos productos lácteos” provenientes de la Unión Europea (UE), aunque mantendrá vigentes gravámenes de hasta 11,7% durante un período de cinco años, según informó este jueves el Ministerio de Comercio del país asiático.
De acuerdo con el comunicado oficial, los nuevos “gravámenes antisubsidios” oscilarán entre 7,4% y 11,7% y comenzarán a regir a partir del viernes. La medida implica una rebaja respecto de los aranceles anunciados en diciembre pasado, que se ubicaban en una franja considerablemente más alta, entre 21,9% y 42,7%.
El ministerio chino explicó que la decisión marca el cierre de una investigación iniciada en agosto de 2024, en la que se concluyó que “ciertos productos lácteos originarios de la UE fueron subvencionados, causando un daño sustancial a la industria láctea en China”.
Los gravámenes alcanzan a artículos como quesos frescos y procesados, cuajada, queso azul y determinadas leches y cremas, entre otros productos del sector. Si bien se reducen los porcentajes inicialmente previstos, la aplicación de estos derechos durante cinco años consolida un esquema de protección para la producción local.
La decisión se produce en un contexto de gradual distensión entre Beijing y Bruselas. En los últimos meses, ambas partes avanzaron en acuerdos vinculados al comercio de vehículos eléctricos chinos exportados a la UE, incluyendo compromisos sobre precios mínimos, y también en la reducción de aranceles aplicados por China a productos europeos como el porcino y bebidas como el brandy y el coñac.
Tras una etapa de fuertes tensiones comerciales, especialmente por el mercado de los autos eléctricos, los anuncios recientes reflejan una etapa de negociación sector por sector, con ajustes arancelarios que buscan equilibrar intereses industriales sin eliminar por completo las medidas de defensa comercial.
