Aerolíneas Argentinas suspenderá un total de 255 vuelos este jueves como parte del paro general llevado adelante por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra la reforma laboral. Según estimaciones, la medida aérea afectará a 31.000 pasajeros y generará pérdidas de aproximadamente u$s3.000.000.
Por su parte, desde la compañía informaron: “De las cancelaciones, 219 corresponden a vuelos de cabotaje, que afectarán a aproximadamente 25.000 pasajeros; 32 a vuelos regionales, con cerca de 5.000 pasajeros impactados; y 4 a vuelos internacionales, que involucran a alrededor de 1.000 pasajeros. La compañía aplicará los descuentos salariales correspondientes al personal que adhiera a la medida por la jornada no trabajada”.
En ese sentido, desde Aerolíneas aseguraron que tomaron "todas las acciones a su alcance para mitigar el impacto de la medida a través de reprogramaciones, adelantamientos y demoras fuera de la franja afectada".
"La compañía reafirma su compromiso de brindar un servicio seguro, confiable y de calidad, aun en circunstancias adversas, y lamenta los inconvenientes que esta situación pudiera ocasionar", agregaron en un comunicado.
Mientras tanto, desde la empresa sugirieron a quienes tengan vuelos programados para este jueves verificar las notificaciones enviadas al correo electrónico informado en su reserva. Por su parte, quienes hayan reservado vuelos mediante agencias de turismo deberán consultar por dicha vía.
El paro en el sector aeronáutico fue convocado por la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), la Asociación del Personal Aeronáutico (APA) y la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA).
Según fuentes gremiales, los sindicatos aeronáuticos —como la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA)— son parte de la central que convocó la huelga y están alineados con la medida de fuerza. Esto genera incertidumbre sobre si los vuelos comerciales funcionarán con normalidad o sufrirán cancelaciones y demoras.
Aunque aún no está confirmado oficialmente qué alcance tendrá la adhesión de los gremios aeronáuticos, la participación del sector transportista indica que podría haber restricciones o suspensión de operaciones en aeropuertos, tanto de vuelos de cabotaje como internacionales.
Además de los gremios aeronáuticos, se confirmó la adhesión de sindicatos que agrupan a camioneros, choferes, ferroviarios, subtes y colectivos, lo que anticipa un paralelismo total en el transporte público nacional. Si la huelga se concreta este jueves, la jornada podría encontrarse con colectivos, trenes y subtes suspendidos y vuelos afectados por falta de personal o directamente cancelaciones.
Las aerolíneas están habilitando políticas de flexibilidad que permiten cambiar la fecha sin penalidades o solicitar el reembolso total del ticket. En casos de huelga general, considerada fuerza mayor, no suele haber compensaciones económicas adicionales, aunque sí debe garantizarse la reprogramación o devolución del dinero.
Se espera que la actividad aérea comience a normalizarse de manera progresiva a partir del viernes 20 de febrero, aunque el efecto arrastre de las reprogramaciones podría extender las demoras durante todo el fin de semana.
El endurecimiento de la postura sindical se explica por el avance del proyecto de reforma laboral en el Congreso y, en particular, por la inclusión del artículo que destaca la modificación del régimen de licencias médicas, que reduce el porcentaje del salario que perciben los trabajadores en caso de enfermedad o accidente no vinculado a la actividad laboral.
