El cosecretario general de la CGT, Jorge Sola, aseguró que la huelga nacional convocada por la central obrera registró un nivel de adhesión “importantísimo” y la interpretó como una señal contundente frente al proyecto de reforma laboral promovido por el Gobierno.
“El acatamiento es importantísimo, ya desde ayer a las 10 de la noche los sectores fabriles con turnos nocturnos empezaron a dejar sus puestos de trabajo”, afirmó Sola, quien también encabeza el Sindicato del Seguro, en diálogo radial.
El dirigente remarcó que la decisión de los trabajadores reflejó un respaldo claro a las resoluciones adoptadas por las organizaciones sindicales y subrayó que la protesta comenzó a sentirse incluso antes del inicio formal de la jornada de paro.
Consultado por el nivel de acompañamiento de la UTA y el impacto que la falta de transporte pudo generar en quienes quisieron concurrir a sus empleos, Sola sostuvo que los colectiveros “tienen derecho a expresarse también, y esa adhesión es un apoyo y una unidad de concepción”.
Para el referente sindical, el paro evidenció una postura compartida frente a lo que definió como un proceso de deterioro productivo. En ese sentido, señaló que el acompañamiento a la medida significó “un enorme rechazo a la destrucción del tejido productivo que se está haciendo desde hace dos años y que cada vez tiene mayor profundidad”.
Sola también se refirió a la situación de la empresa de neumáticos FATE, que anunció su cierre, y afirmó que ese episodio representó apenas una parte de un problema más amplio. Según expresó, se trató de “solo la punta del iceberg de 300.000 puestos de trabajo formales que se han caído” desde la asunción de Javier Milei.
El dirigente insistió en que la central obrera actuó en defensa del empleo y sostuvo que la discusión excedió cualquier alineamiento partidario. “La CGT en toda su amplitud está convencida de que el Gobierno debe representar los intereses de los trabajadores, esto no tiene que ver con ideologías, porque muchos de los que nosotros representamos votaron al Gobierno y otros a la oposición”, añadió.
Sola también planteó que el debate no debía leerse en clave política: “Esto no es una discusión política, sino hablar de las necesidades de los trabajadores, de un empleo formal, de que el poder adquisitivo llegue a cubrir las necesidades de llegar a fin de mes, de frenar el endeudamiento de las familias”.
Además, cuestionó la falta de instancias formales de negociación. “Las cuestiones políticas se resuelven en otro ámbito. Hace dos años que venimos exigiendo mesas de diálogo serias y no hemos obtenido respuestas”, señaló.
Para el titular del Sindicato del Seguro, el paro constituyó la herramienta legítima con la que cuentan los trabajadores para expresar su postura. “La única herramienta que tienen los trabajadores es expresarse” a través de un paro como el de hoy. “Hemos hecho 12 movilizaciones y este es el cuarto paro nacional”.
Sola concluyó con un mensaje crítico hacia el programa oficial: “Nosotros no vamos a dejar de expresarnos para decir que este proyecto político no tiene a los trabajadores en el centro de la escena, los considera un engranaje más y es al revés”.
Por último destacó que “la economía debe estar al servicio de cada trabajador, y este proyecto busca la producción de más bienes y servicios mientras muchos trabajadores se quedan afuera del sistema”.
