Duro golpe en los bancos de EEUU: PacWest y Western Alliance se hunden hasta casi 50%

 Duro golpe en los bancos de EEUU: PacWest y Western Alliance se hunden hasta casi 50%

Las acciones de PacWest Bancorp y Western Alliance Bancorp se desplomaban el jueves, y arrastraban a otros prestamistas regionales. Los papeles de PacWest se hundieron más de un 50% en las primeras operaciones, mientras que las acciones de Western Alliance se desplomaron casi un 40%, ampliando las pérdidas de la sesión anterior.

En el caso de la primer entidad bancaria los papeles tocaron un mínimo histórico. PacWest está explorando opciones estratégicas, incluida una posible venta o una ampliación de capital. Lo que motivó nuevos temores de crisis bancaría en Esrados Unidos.

Las acciones de Western Alliance se desplomaron después de que el Financial Times dijo que el banco podría concretar una posible venta de todo o parte de su negocio. La entidad negó la información, calificándola de "categóricamente falsa en todos los aspectos", y dijo que estaba sopesando opciones legales contra el diario.

Otras compañías también se desmoronaban: Zion Bancorporation perdía un 11% y Comerica caía casi un 13%. KeyCorp y Valley National Bancorp bajaban un 7% y un 5%, respectivamente. El índice KBW Regional Banking restaba un 3,6%.

PacWest Bancorp dijo a última hora del miércoles que estaba en conversaciones con posibles socios e inversores sobre opciones estratégicas después que las acciones del banco con sede en Los Ángeles y varios otros bancos regionales de Estados Unidos cayeran en medio de temores de un empeoramiento de la crisis bancaria.

En un comunicado, PacWest dijo que no había experimentado ninguna salida inusual de depósitos desde que se anunció el lunes la venta de First Republic Bank a JPMorgan Chase & Co.

La venta prevista de su cartera de 2.700 millones de dólares de préstamos de financiación a entidades bancarias seguía su curso y, una vez completada, aumentaría su ratio de capital de máxima calidad del 9,21% al 10% como mínimo, añadió el banco.

"De acuerdo con las prácticas habituales, la empresa y su consejo de administración revisan continuamente las opciones estratégicas", dijo PacWest.

"Recientemente, la compañía ha sido abordada por varios socios e inversores potenciales. Las conversaciones están en curso. La compañía continuará evaluando todas las opciones para maximizar el valor para los accionistas", añadió.

Reuters informó anteriormente el miércoles que PacWest estaba explorando opciones estratégicas, incluida una posible venta o ampliación de capital, después que una inyección de liquidez anunciada en marzo no lograra inspirar confianza en la alicaída cotización de sus acciones, citando a una persona familiarizada con el asunto.

El nerviosismo del sector llega tras un periodo de relativa calma y podría restringir la disponibilidad de crédito en todo Estados Unidos y perjudicar el crecimiento.

"La confianza en una institución financiera se construye durante décadas y se destruye en días. A medida que cae cada ficha de dominó, el siguiente banco más débil empieza a tambalearse", escribió en un tuit el multimillonario inversor Bill Ackman. Ackman Pidió a los reguladores que establezcan una garantía de depósitos amplia.

"Hasta que no se recompense a los inversores por apostar por un banco que tambalea, no habrá oferta, y la mejor venta es el último precio", escribió.

Las acciones de PacWest han perdido casi el 90% de su valor desde que comenzó la crisis bancaria regional el 8 de marzo. Otros bancos regionales, cuyas acciones han estado bajo presión esta semana.

La crisis de los bancos regionales de Estados Unidos comenzó en marzo, cuando una rápida avalancha en redes sociales sobre Silicon Valley Bank provocó su cierre abrupto e hizo que los depositantes de todos los bancos regionales huyeran hacia la seguridad de las entidades más grandes.

Los problemas obligaron a los reguladores a intervenir con medidas de emergencia. Los mercados parecieron calmarse a finales del mes pasado.

Aunque First Republic, un banco para ricos con sede en California, se convirtió en el tercer banco en quiebra desde marzo, los reguladores esperaban que su venta a JPMorgan en una subasta celebrada el fin de semana por la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés) pusiera fin a la crisis.

Sin embargo, la operación reavivó los temores en el mercado. Algunos inversores advirtieron que la crisis no había terminado y los fondos apostaron a que aún podían caer otras fichas de dominó.

Los grandes bancos y las empresas de capital riesgo se han mostrado reticentes a ofrecer inyecciones de capital a los bancos regionales sin el respaldo del Estado, por temor a registrar pérdidas en sus activos de bajo rendimiento, como préstamos y carteras de inversión.

El costo de asegurarse contra nuevas pérdidas en las acciones de los bancos regionales estadounidenses se situó el miércoles cerca de un máximo de un mes en los mercados de opciones.

El miércoles, el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, reiteró que el sistema bancario del país era resistente, al tiempo que anunció otra suba de tasas de 25 puntos básicos.

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