Sobre hidrocarburos, el crecimiento del sale y el futuro de los convencionales en un contexto de transición energética, disertaron Rodolfo Freyre, vicepresidente de Gas, Energía y Desarrollo de Negocios de PAE, y Fernanda Raggio, vicepresidenta de Convencional de YPF, quienes participaron de una nueva edición del ciclo Ámbito Debate.
Al analizar el rol que tienen las empresas de hidrocarburos en la transición energética, Raggio sostuvo: “Sin dudas, las empresas son protagonistas de la transición. YPF tiene dentro de sus objetivos fortalecer las nuevas energías. Con lo que hacemos en oil and gas, lo que podemos hacer es financiar el desarrollo tecnológico que se necesita para abordar un futuro con una huella de carbono más baja. Es necesario financiar ese desarrollo y se va a hacer con la rentabilidad que tiene nuestro petróleo y gas. Y el gas es el combustible de la transición, porque tiene una baja huella de carbono con respecto al resto”.
“El gas es el protagonista de la transición. Y las empresas, ampliando las fronteras hacia nuevas energías, es una corriente que se da a nivel mundial. Las grandes petroleras se expanden en sus negocios y se convierten en compañías energéticas integradas. En PAE tomamos eso, nos hacemos cargo de que hay que transitar este camino: el petróleo y el gas es lo que sustenta la posibilidad de innovar, aplicar tecnología y probar. Porque no se tiene todavía claro cuál es la tecnología del futuro, hay varias corrientes y hay que ir probando cuál es la mejor y la más eficiente y sustentable en el futuro. Hay que ser abierto y probar distintas fuentes de energías alternativas. En ese camino, es necesario financiar eso. Y el petróleo y gas permiten hacerlo. El gas, por ser el combustible más limpio de los que hay hoy, es el llamado a ser el generador del puente entre lo ‘viejo y lo nuevo’”, detalló Freyre.
Por su parte, Raggio señaló que “la transición energética, con la tensiones geopolíticas que hubo, nos introduce en el tema de la seguridad energética”. “Argentina tiene una ventaja enorme, porque tiene el potencial en casa. Eso permite tener una agenda a futuro, donde podemos no solo ser autoeficientes y autoabastecernos, sino que vamos a tener un saldo exportable a futuro. Esa visión es algo muy tangible, los recursos están. La seguridad energética juega un rol fundamental en la geopolítica actual”.
Sobre los plazos a cumplir en materia de transición energética, Freyre sostuvo que “hay que tener claro que cada país y cada región tiene su realidad, respecto a sus recursos naturales y económicos”. “En Argentina, tenemos una oportunidad magnífica, porque tenemos recursos abundantes en gas y petróleo, pero también en renovables, con respecto a la producción solar y eólica. Tenemos también litio, con Chile y Bolivia, que nos da la posibilidad de cara a la electromovilidad. Pero, pensando en oportunidades, vemos que el gas y petróleo no se acabará en los próximos veinte años. Hay recorrido todavía. Pero tenemos un recurso gigantesco que hay que sacarlo, la oportunidad de poner en valor este recurso va a ir disminuyendo con el tiempo. Por eso, tenemos que pensar la posibilidad de profundizar la industrialización del gas. Además, salir a la región y al mundo, a través de GNL”, expresó el directivo de PAE.
“Como ventana de oportunidad, como país y como región, tenemos una contribución de gases de efecto invernadero muy baja. Nuestra matriz es principalmente gasífera, por lo que ya tiene en sí misma eficiencia. Con lo cual, tenemos planes de corto, mediano y largo plazo. También hay análisis de la demanda mundial, que va a ser creciente: los hidrocarburos fósiles van a necesitarse hasta el 2050. Las estrategias de las compañías tienen siempre esas miradas. Estamos trabajando en una ventana de tiempo, con eficiencia, y se puede generar un producto que va a apalancar el desarrollo de otras tecnologías. Por eso la estrategia de YPF está focalizada en sostener la producción de los campos maduros, luego ir por otros shale en Palermo Aike en el Sur y el offshore”.