Los efectos de las medidas anunciadas por el gobierno de Uruguay la semana pasada, con el objetivo de enfrentar la problemática de la diferencia cambiaria y la brecha de precios con Argentina en la zona de frontera y las consecuencias negativas para el comercio y el empleo del litoral, ya se sienten en la ciudad vecina de Gualeguaychú, donde las ventas han caído por el menor flujo de uruguayos.
Las cinco medidas anunciadas por el gobierno parecen estar dando resultados en la zona de frontera, y la contracara negativa, en esta ocasión, la lleva Argentina: durante esta semana, los comerciantes entrerrianos han advertido la baja de uruguayos. “El sábado pasado estuvo medio flojo, pero desde que arrancó la semana, muy tranquilo. Las ventas más importantes son de uruguayos, que compran en cantidad y las prendas de mayor precio”, explicó un comerciante de Gualeguaychú al medio argentino Máxima Online.
La abrupta caída de los visitantes uruguayos se acompaña por compras más reducidas de quienes siguen cruzando la frontera. En el rubro de indumentaria, particularmente, están impulsando una serie de ofertas para recuperar lo que para ellos era una importante fuente de ventas: “estamos viendo si podemos tener un mayor movimiento porque han desaparecido los uruguayos, que ahora es muy puntual lo que llevan”.
“Ojala que pase pronto, porque desde el año pasado que tenemos otra venta por el paseo que hacen los uruguayos para acá”, señaló una comerciante de Gualeguaychú, al respecto.
Las nuevas medidas ya llevan casi una semana bajo la luz, desde que el Poder Ejecutivo anunció la batería de acciones para tratar de paliar el efecto negativo de la brecha de precios en la zona de frontera, atendiendo a los reclamos de los intendentes del litoral.
La primera iniciativa fue la ampliación de la Ley de Frontera de modo que las disposiciones del texto legal alcancen a unos 10.000 contribuyentes; a la vez que se puso sobre la mesa la posibilidad de exonerar de cargos fijos de agua y electricidad (OSE y UTE), en tanto el alto costo de la energía eléctrica uruguaya es uno de los factores que encarecen los costos de producción y hacen imposible competir a los comercios litoraleños.
Asimismo, se amplió el descuento en el Impuesto Específico Interno (Imesi) a los combustibles en estaciones de servicio fronterizas hasta un 40%; y se incorporó a las pequeñas farmacias de Artigas, Colonia, Paysandú, Río Negro, Salto y Soriano a la campaña “beneficios para vos” del Banco Republica (BROU), que supone un descuento del 20% en las compras con tarjeta Mastercard BROU Recompensa.
Finalmente, la última medida consistió en el subsidio a empresas que operan en los departamentos de frontera para la contratación de empleados, en el marco del Programa Colectivos en situación de vulnerabilidad del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
Más allá de que las medidas fueron bien recibidas en general —y que, aparentemente, estarían teniendo buenos resultados— tanto industriales como empresarios consideraron insuficientes las iniciativas impulsadas por el gobierno de Luis Lacalle Pou.
Por un lado, la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) insistió en la necesidad de aplicar una política de “cero kilo” para reducir el contrabando que tiene lugar en la zona de frontera y que afecta las ventas de uno de cada tres comercios y productores del litoral.
También la Confederación de Cámaras Empresariales (CEE) señaló la “práctica desleal” que supone la competencia con productos que ingresan a la cadena comercial de manera ilegal, y solicitó más acciones en este sentido, si bien no comparte el extremismo de los industriales. “Nosotros decimos que no al cero kilo porque entendemos que para la población de la localidad de frontera ese es un problema. No nos parece mal que una persona para llegar a fin de mes cruce a hacer un surtido del otro lado”, explicó Diego O’Neill, presidente de la CCE, en diálogo con Ámbito.com.
En este sentido, la propuesta de los empresarios es “aumentar los controles aduaneros y los procedimientos inspectivos, porque hay lugares en cualquier departamento donde hay a la venta públicamente productos ingresados en forma ilegal, productos de contrabando, y la gente sigue tan campante”.