Hace semanas que las lluvias torrenciales azotan a Italia, especialmente a la región de Emilia Romaña, en el noreste del país. La cantidad de agua llevó a que se desborden más de 10 ríos en todo el país, inundando a ciudades como Cesena, Faenza y Riccione, especialmente. La importancia del evento hizo que se cancele la carrera de Fórmula 1 prevista para este fin de semana.
Las inundaciones dejaron por lo menos ocho muertos, varios desaparecidos y cerca de 13.000 personas evacuadas en las últimas horas. El presidente de la región de Emilia Romaña anunció que tuvieron que ser evacuados 3.000 habitantes en Bolonia, 5.000 en Faenza y 5.000 en la zona de Ravenna, “pero que el número está destinado a aumentar”.
Mientras continua la alerta roja, efectivos de las tres fuerzas armadas (700 bomberos, 115 carabineros y 500 voluntarios) se encuentran en las zonas más afectadas para rescatar a las personas que quedaron atrapadas en sus casas. Las autoridades le pidieron a la gente subir a los techos altos de las viviendas, para que el proceso de extracción sea más sencillo.
Para los evacuados se prepararon varios centros deportivos y en las jornadas de los próximos días continuarán las evacuaciones de personas que se tuvieron que refugiar en los pisos altos o los techos de los edificios. Los colegios y otras actividades se mantienen cerradas, y el tránsito se encuentra colapsado por la inundación de vías de tren, carreteras y autopistas, así como por el derrumbe de puentes, barro y aludes.
En total se desbordaron 14 ríos en la región y existen inundaciones generalizadas en 23 municipios. Hay informes de más de 250 inestabilidades en curso, según Protección Civil. En algunas zonas llovieron casi 300 milímetros en pocas horas, en una zona que fue afectada por fuertes lluvias hace apenas quince días, que provocaron dos muertos.