De cara a una nueva Cumbre del G7 que comenzará este viernes, Estados Unidos y el resto de las principales potencias económicas del mundo anunciaron que presentarán nuevas sanciones y controles a la exportación a Rusia por la guerra con Ucrania.
La invasión rusa será el eje principal de la reunión de los líderes mundiales que tendrá como invitado a Lula da Silva, presidente de Brasil, quien tuvo la iniciativa de crear una mesa de diálogo y llegar a la paz entre ambos países.
En cuanto a las sanciones al país liderado por Putin, Estados Unidos ya impuso en el último año duras sanciones a empresas, bancos y particulares rusos, y el próximo anuncio buscará reafirmar la determinación de las potencias mundiales de apoyar a Ucrania y presionar a Moscú.
El anuncio de nuevas medidas contra Rusia llegó de la mano de un funcionario estadounidense quien anticipó este jueves ante la prensa antes de la reunión que este será uno de los temas principales de la Cumbre.
Aseguró que los esfuerzos del G7 están dirigidos a interrumpir la capacidad de Rusia para obtener los materiales que necesita para el campo de batalla, cerrar las lagunas jurídicas utilizadas para evadir las sanciones, reducir aún más la dependencia internacional de la energía rusa y restringir el acceso de Moscú al sistema financiero internacional.
"Nuestro compromiso de seguir apretando las tuercas a Rusia sigue siendo tan firme como el año pasado", concluyó el funcionario.
Este viernes comenzará en Hiroshima una nueva Cumbre del G7 que se extenderá hasta el domingo 21. Si bien el tema central de la reunión será el conflicto entre Rusia y Ucrania, también abordarán cuestiones de trascendencia mundial como el cambio climático, la inteligencia artificial, la seguridad alimentaria, el desarme nuclear y la resiliencia económica, entre otras.
Fumio Kishida, primer ministro japonés, en una entrevista con la cadena local NHK, se refirió a la invasión rusa y sostuvo que se espera un conflicto "prolongado", por lo que llamó al G7 a "unirse otra vez y demostrar fortaleza y solidaridad hacia Ucrania", informó la agencia de noticias Europa Press.
"A medida que la comunidad internacional se enfrenta a un punto de inflexión, creo que no hay mejor lugar en el que tener esta conversación que no sea Hiroshima", agregó, en referencia a que esa ciudad fue escenario en agosto de 1945 de la explosión de una bomba atómica lanzada por Estados Unidos.