La Unión Industrial Argentina (UIA) manifestó su “gran preocupación” por el anuncio del cierre de la planta de neumáticos Fate que se conoció esta mañana del miércoles y encuadró la drástica medida de la empresa en un escenario más amplio de retroceso del empleo industrial tras la apertura de importaciones.
En un comunicado difundido este 18 de febrero, la entidad señaló que el cierre de una fábrica no puede analizarse únicamente desde la dimensión empresarial, sino por su impacto social y productivo. “Detrás del cierre de una planta hay trabajadores, familias, proveedores, transportistas, pymes vinculadas y comunidades enteras que dependen de ese núcleo productivo”, sostuvo.
La UIA recordó que, a noviembre de 2025 —último dato disponible—, la industria acumulaba una pérdida de casi 65.000 puestos de trabajo en los últimos dos años, equivalente a una caída del 5,4%.
En ese contexto, consideró que el caso de Fate no constituye un episodio aislado, sino parte de un fenómeno más amplio que afecta a distintos sectores manufactureros. Particularmente, mencionó a la industria del neumático como uno de los ejemplos más visibles de “sobrecapacidad global” y prácticas comerciales desleales, con especial énfasis en la competencia proveniente de Asia.
La entidad empresaria sostuvo que las principales economías del mundo han adoptado mecanismos para proteger sus cadenas de valor estratégicas frente a situaciones de dumping, subsidios encubiertos o distorsiones sistémicas.
En ese sentido, la UIA planteó que la industria local no reclama proteccionismo indiscriminado, sino “igualdad de condiciones para competir”, lo que implica un esquema impositivo razonable, financiamiento accesible, infraestructura eficiente y un marco laboral actualizado.
Advirtió además que, sin convergencia competitiva, la apertura comercial puede derivar en la pérdida de capacidades productivas y conocimiento acumulado durante décadas. Al mismo tiempo, la entidad reconoció que el sector productivo enfrenta un desafío propio: ofrecer bienes con estándares internacionales de precio y calidad.
“La industria argentina debe ser tan competitiva como la de cualquier otro país”, señalaron desde la UIA, que reiteró su disposición a trabajar junto al sector público y los trabajadores en una agenda orientada a fortalecer el entramado industrial y preservar el empleo formal.
La histórica fabricante argentina de neumáticos FATE anunció el cierre definitivo de su planta industrial en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y el despido de la totalidad de sus 920 empleados. La decisión implica la liquidación completa del negocio y la clausura de una fábrica que durante más de ocho décadas fue emblema del entramado industrial local. En un comunicado firmado por el directorio, la firma señaló que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente”, en alusión al contexto de apertura comercial y creciente competencia externa.
