Con el inicio de un nuevo mes, las automotrices comenzaron a comunicar sus definiciones comerciales en un escenario atravesado por la reciente eliminación del impuesto interno y una demanda que se mantiene cautelosa.
En ese contexto, Ford resolvió no modificar los valores de su gama durante marzo. La única variación corresponde a un ajuste puntual del 1% en una versión específica de la pick up Maverick, sin impacto general en el resto del portafolio.
La determinación responde a una combinación de factores: menor dinamismo en las operaciones, mayor competencia entre marcas y un tipo de cambio que mostró estabilidad e incluso retrocesos en las últimas semanas, variable clave en la estructura de costos de los vehículos 0km.
Por su parte, Toyota también informó a su red de concesionarios que mantendrá sin cambios su esquema de precios. La automotriz japonesa, que encabezó las ventas el año pasado, apuesta a sostener participación en un mercado donde la sensibilidad al precio sigue siendo determinante.
A esta estrategia se sumó Stellantis, conglomerado que agrupa a Fiat, Peugeot, Citroën, Jeep y RAM, y que optó por conservar las listas vigentes en febrero para todas sus marcas.
Así, las principales compañías del sector eligieron priorizar competitividad y volumen antes que ajustes de valores, en un momento en el que el mercado automotor busca estabilizarse tras los recientes cambios tributarios.
