La Bolsa de Santiago se iba a pique este lunes, en línea con las masivas liquidaciones de renta variable a lo largo del mundo, después de que las tensiones entre Estados Unidos e Irán se transformaran en un enfrentamiento armado en toda regla.
El S&P IPSA caía 2,5% a 10.603,91 puntos, especialmente golpeado por las acciones de Latam (-4,1%), una empresa altamente sensible a los costos de la energía, que anotaba la mayor caída de la Bolsa y que tiene un peso significativo en el índice. Falabella (-3,9%) y Bci (-3,4%) también también dejaban una marca difícil de ignorar.
La bolsa chilena era la de peor desempeño en toda América Latina. Índices como el brasileño Bovespa (-0,7%), el colombiano Colcap (-0,6%) y el argentino Merval (0%), que representan a países con exposición a la industria energética, capeaban de mejor forma el brote de aversión al riesgo.
El Dow Jones caía 0,9%, el S&P 500 retrocedía 0,7% y el Nasdaq bajaba 0,7%. En Europa, el continental Euro Stoxx 50 perdía 2,4%, mientras que el FTSE 100 se replegaba 1,5%. Al cierre de Asia, el japonés Nikkei disminuyó 1,4% y el hongkonés Hang Seng descendió 2,1%, aunque el CSI 300 de China continental ganó 0,4%.
Los futuros del petróleo Brent se disparaban 8,4% a US$ 79 por barril, el dólar global subía con fuerza y también se fortalecían los metales preciosos. Los bonos, por el contrario, se debilitaban ante las preocupaciones inflacionarias: los rendimientos del Tesoro estadoundiense subían entre 7 y 9 puntos base a lo largo de la curva, similar a las variaciones de las tasas europeas.
"Si bien la historia sugiere que este tipo de perturbaciones suelen ser de corta duración para las acciones, los elevados niveles de los índices aumentan la vulnerabilidad a corto plazo. Los incentivos políticos previos a las elecciones de mitad de mandato en EEUU pueden argumentar en contra de un conflicto prolongado, pero la incertidumbre sigue siendo alta", dijo el director de Investigación de Estrategia de Renta Variable, Julius Baer, Mathieu Racheter.
La estatal saudí Aramco detuvo operaciones en la mayor refinería del país, que sufrió un ataque con drones. Además, luego de que Qatar viera un ataque directo a su producción de gas, los futuros de referencia para el gas natural mayorista en Europa se disparaban más de 40%.
"En un período prolongado de incertidumbre, el aumento de los precios del petróleo podría generar un temor inflacionario a nivel mundial, lo que a su vez podría reducir la probabilidad de que la Reserva Federal recorte las tasas de interés, algo que actualmente se espera para finales de este año", advirtió el head global de Multi-Asset en Janus Henderson, Adam Hetts.
Volviendo a Chile, la temporada de resultados ha seguido su curso. Acciones como Enel Chile (-1%), que reportó en la tarde del viernes, y SQM-B (-2,7%), que publicó el sábado, veían sus primeras reacciones, pero el análisis de los movimientos se tornaba más complejo, al estar mezclado con la coyuntura internacional. Chile también amaneció este lunes con la sorpresa a la baja del Imacec de enero.
La plaza local ya venía de una mala sesión de viernes, en parte movida por las probabilidades de una escalada del conflicto bélico. De mantenerse en estos niveles, cerraría en mínimos desde el 2 de enero.
Los ataques estadounidenses e israelíes asesinaron al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y a varias otras autoridades del país, incluyendo el principal comandante de la Guardia Revolucionaria.
El enfrentamiento llega tras las fallidas negociaciones para lograr un acuerdo nuclear con Teherán, y tiene a los inversionistas atentos a un posible bloqueo del Estrecho de Ormuz, algo que tendría importantes consecuencias en el suministro y los precios globales de la energía. En la práctica, el tránsito ya está detenido, a la espera de garantías.
